NICOLE GARCIA

Nicole Garcia empezó su carrera en el cine como actriz. Ha obtenido grandes elogios de la crítica tanto por actriz, como por cineasta. Gracias a “Cavaleur” de Philippe de Broca, obtuvo el Cesar a Mejor secundaria en 1978. En 1895, comenzó a dirigir con “Un week-end sur deux”(Every other weekend).En su obra se aprecia un universo muy personal, en el que se encuentran personajes vibrantes y complejos como el que interpretó Gérard Lanvin en “Le fils préféré” en 1993 o Catherine Deneuve en “Place Vendôme“.

Con “L’Adversaire” (The adversary) en 2002, protagonizada por Daniel Auteuil y “Selon Charlie” (Charlie Says) en 2005, una obra coral en torno a siete personajes masculinos, Nicole García confirmó su talento como cineasta.

NOTAS DE LA DIRECTORA

La historia está basada en una novela de Milena Agus, que me dio una idea muy significativa de cómo podría ser el destino de una mujer. Pero los libros requieren interpretación y reinvención. Para contar mi propia historia, tenía que ser capaz de apropiarme de ella libremente. Es posible desviarse de la historia original sin traicionarla, y creo que eso es lo que Jacques Fieschi y yo hicimos al escribir el guión. Lo modificamos, desarrollamos ideas e inventamos partes nuevas, pero siempre tuve presente el aspecto que me conmovió tanto de la historia, la verdadera razón por la que me encantó. Para mí, el destino de esta mujer representa un tipo de imaginación, una fuerza creativa que todos tenemos cuando nuestros deseos y sueños nos llevan a nuestros propios límites, a ir más allá. En el caso de Gabrielle, al ser tan joven, tenía ese fuerte deseo carnal que ella llama «la cosa principal», esa dulce fuga de deseo y amor, esa fuerza animal. Esa pasión, que rodea toda su existencia, acaba chocando brutalmente con el hombre que pretende reprimirla, el profesor de la aldea, y termina condenada por su familia y por toda la sociedad en los años 50.

Pero algo real se mantiene intacto en su interior, aunque la obliguen a casarse. Durante los 17 años de su vida que transcurren en la película, no pierde ni un ápice de esa fuerza palpitante que hace que el mundo a su alrededor parezca mediocre. Gracias a su locura, o lo que otros llaman locura, nunca abandona sus sueños. Al rebelarse, los demás intentan detenerla y parece rendirse, pero nunca renuncia a nada. Cuando, finalmente, siente ese gran amor, ese momento frenético que puede darle sentido a su existencia, y el destino amenaza con arrebatárselo de nuevo, muestra exactamente de lo que su gran pasión es capaz. Gabrielle vive entre un mundo anticuado y una época de grandes esperanzas y libertades. Me interesan los personajes femeninos que presentan esa dimensión emocionante, temblorosa y poética. Hay algo en la locura de las mujeres que me gusta, algo en esa fragilidad que albergan cuando existe una posibilidad de que todo se desborde, a veces incluso corriendo el riesgo de que todo se suma en el caos.

También me gustan los personajes masculinos, José, el marido, y André, el amante. Me gusta su modestia, su valentía y sus silencios. Uno de los principios de la historia novelística es que los personajes no se estancan, no son prisioneros de sus situaciones. Dan la sensación de estar improvisando sus vidas delante de nuestros ojos. La historia solo avanza a través de ellos. Les seguimos en lo que piensan hacer, en lo auténtico de su comportamiento, en sus ideas y en lo imprevisibles que pueden llegar a ser. Es esa libertad la que nos ofrece la posibilidad de conseguir alcanzar algo real. Me gustó esta historia porque veía reflejos de mi vida. Representa cómo entiendo la imaginación, su fuerza y su capacidad de curar. He sentido lo que vive Gabrielle, como todos. Es una fuerza que está en nuestro interior, es universal, hace la vida mejor de lo que es y nos arrastra hacia lo extraordinario, lo desconocido.